
La gracia de este tipo es que hace fotos continuamente con su iPhone y sube una cada día a su web (que tiene más contenido que todavía no he visto bien, pero se trata de un fotógrafo comercial).
La cosa es simpática pero tiene todo el sentido, porque la web es un pálido reflejo de lo que sería la fotografía impresa en papel mientras que las fotos que se obtienen con un teléfono todavía son pequeñas e imperfectas para aquello, pero muy adecuadas para enseñarlas por internet.

El concepto de magazine electrónico parece que se está poniendo de moda. Nada que ver con una revista en papel, pero tiene la ventaja de que hay alguien que se cuida de seleccionar las fotos, los autores y los temas.
Y resulta agradable ver algo con coherencia. Os recomiendo que le deis un vistazo al número uno de Invisible City (abstenerse clasicos y clasicistas). Yo ya me he bajado mi ejemplar y lo tengo archivado convenientemente.

No tengo suerte ultimamente con los enlaces que encuentro. Este tampoco me gusta mucho.
Es cierto que el motivo de repetir un objeto, forma, color, etc. una y otra vez puede dar lugar a una obra interesante, pero yo no la he encontrado en el trabajo de esta alemana.
Sin embargo, no voy a subir sólo lo que me gusta a mi...

No todos los enlaces que subo me gustan mucho, algunos me gustan poco y este no me gusta nada.
Y este bonaerense emigrado a Israel no tiene perdón de Elohim. Tiene formación académica en fotografía, enseña fotografía, está bien relacionado con los museos de su país -si no no me explico que exponga ni que le encarguen trabajos-, elabora un proyecto previo, pero pobrecito lo desarrolla con pobreza, descuido, falta de imaginación y aburrimiento perpétuo.
Con la ilusión que me hacía obtener inspiración para un próximo viaje...

En general me gusta la fotografía soviética (o ex-soviética con reminiscencias soviéticas).
Esta web tiene un poco de todo, una especie de batiburrillo soviético. Hubiera sido mejor dividirla de otra forma que la enciclopédica (o sea, por tomos) y no la he terminado de ver porque las fotos se me cargan lentamente. Volveré cuando Telefónica me ponga los 10 Mb.

Los trabajos fotográficos pueden ser simples, pero tienen que tener coherencia y determinada capacidad de sorprender.
Esta pobre imitación de Zoe Leonard, aunque haya sido publicada en un libro, se queda pálida.