
Siempre ha sido el precio, pero luego fue también la velocidad de bajada y ahora, por fin, la batalla es la de la velocidad de subida.
Hasta ahora, solo algunas cableras ofrecían velocidades altas de subida en algunas opciones de gama alta. Lo mismo hizo Jazztel con el AnexoM para la oferta de 20 Mbps; pero ahora Telefónica anuncia la duplicación de la velocidad de subida en todas sus modalidades y la competencia se ha puesto las pilas ante tal anuncio.
Vodafone ya está a la carga y seguirán todas las demás.
Con velocidades mayores, 640 Kb, o 1 Mb, o superiores, la red va a cambiar. Aplicaciones como Wuala serán prácticas y los intercambios de ficheros más cómodos. Vamos, que todo funciona en contra de la SGAE y de los decretos gubernamentales. Tiempo para redefinir el modelo de negocio o seguir llorando y pretendiendo encarcelar como hasta ahora.
El caso es que todo es muy sencillo. Hasta hace bien poco, la música, literatura, cine, etc. que podías comprar eran copias de un original que no estaba a tu alcance y replicando esa copia la empeorabas a cada paso gracias al conocido "efecto copia". Pero un buen día, con el CD y más tarde el DVD, nos pusieron en las manos un original que se podía copiar sin pérdida, o reducir de peso sin pérdida aparente y la industria electrónica lo fomentó: chismes mp3, mp4, móviles, hd multimedia, etc. etc.
Pero los propietarios de los originales no se quisieron dar cuenta del fenómeno y cuando empezaron a perder dinero pidieron amparo a las autoridades, sin darse cuenta de que la industria y la tecnología siempre irán más deprisa que los gobiernos.
La velocidad de subida de la ADSL es otra puñalada al sistema.