La vida revivida

Imagen de Arturo

Todos sabéis ya que, sobre ser un cascarrabias, el segundo viaje a Cuba me ha sentado bastante mal. Me ha agriado todos los buenos recuerdos, me ha banalizado todas las sensaciones y me ha normalizado a todas las personas.

Nunca segundas partes fueron buenas, pero tampoco tan malas y la cosa está dentro de mi porque no hay razones objetivas para que eso sucediera así. El viaje fue muy agradable, el itinerario el previsto y deseado. La compañía inmejorable.

Que me cansara pronto de hacer fotos no tiene que ver con el viaje, simplemente se fue la magia del escenario que se hizo corriente por habitual. No puedo pedir más. Que Santiago fuera mucho menos de lo esperado no es culpa de Santiago, a Baracoa le pasó lo mismo. Que no nos estrelláramos con el Yakolev lo único que significa es que somos viajeros insignificantes y eso que se esforzaron en inundar la cabina de vapor de agua, tan teatral él.

En fin, que no quiero hablar de esa sensación desagradable del segundo viaje sino como introducción a un paquete que he recibido esta mañana con unos maravillosos y oportunos dos años de retraso. Es un libro sobre el viaje del 2005 y ha actuado como un resorte que, de pronto, me ha regenerado todas las buenas sensaciones de entonces. Incluso, dentro de mi reciente verlo todo negativo, he reconocido de inmediato algunas fotos notables y la prueba palpable, física y real de que el famoso comic existe y existe para siempre, sólido y perdurable.

Entre esas fotos notables hay una que no recordaba, quizás porque nunca la vi. Una donde hay un entrecruzar de instrumentos del inolvidable grupo Ventus Habana (¿dónde estaba en el 2009?); una foto estupenda. Un poco más adelante otra de la mágica flautista...

Y ahí ha empezado una lucha telúrica entre la magia soñada de la flautista con el conocimiento demoledor de que es lesbiana. La verdad es que no me acuerdo de dónde he sacado esto, quizás me lo dijera Miguel, pero estoy seguro de saberlo y sea como fuere, la flautista está en el centro de la batalla entre la realidad y la fantasía, entre el primero y el segundo viaje, entre el recuerdo nostálgico y el recuerdo indiferente.

Ya estamos otra vez, siempre peleando....