
No se si tengo palabras, acabo de escuchar el nuevo disco de Mayte Martin, el disco es nuevo, su melodia maravillosa para mi no lo es.
En Septiembre de 2008, enamorados de los cantes flamencos de Mayte, fuimos Merche y yo a la bienal de Sevilla, sin saber lo que nos ibamos a encontrar, o mas bien esperando encontrarnos lo que conociamos.
Hacia poco que habia escuchado los 20 minutos mas sublimes de mi muy humilde flamenca vida, en el festival de Moguer y me enfrentaba ahora a un concierto en el que no habia escuchado nada antes, cuando lo normal es saberte las canciones de memoria y cantarlas mechero en mano.
Pues bien, empieza un violin sublime y de seguida esa voz que como una sirena te envuelve y te transporta, como a Ulises, y si ella quisiera me tiraria al mar de cabeza, a esa mar chica del puerto del poema, es imposible crear tanto sentimiento con una canción, con una voz, con una melodia.
Esa situación de acogimiento se prolonga todo el concierto, que cierra como empezó, con la misma melodia y un poema maravilloso que dice "no pensar nunca en la muerte", y yo pienso, que es imposible, escuchando eso, es imposible pensar en la muerte.
Pues bien ese disco ya esta grabado, un año despues y lo acabo de escuchar, no tengo palabras.