A lo mejor estaba equivocado

Imagen de Arturo

Lo cual no tendría nada de particular, es mi estado natural.

El caso es que he insistido muchas veces en que la verdadera fotografía acaba en el papel, pero puede que tenga que retractarme o al menos matizar esa opinión.

Con el ejemplar del Blogbook 2007 en las manos, me he puesto a corregir el original y librarlo de algunas erratas y mientras tanto veía las fotos en la pantalla del ordenador a medida que releía el texto.

Y no hay color. La retroiluminación de la pantalla resucita las fotos de su muerte papelera. Debe ser algo así a la diferencia entre una ampliación y una dispositiva proyectada.

El sábado pasado un analógico recalcitrante me decía que la fotografía digital no es fotografía sino electro-fotografía y eso me hace preguntarme si del mismo modo que una buena y grande ampliación era el Olimpo de las fotos químicas, un buen marco digital y de buen tamaño no será el final glorioso de una foto digital.

Montar una exposición sería caro en principio pero cómodo de narices el resto de la eternidad.

¡Gloria al pixel!